LAS SALINAS DE EIVISSA


La sal comun o cloruro sódico (CLNa) se obtiene a partir de la evaporación del agua del mar. Es necesario por tanto, unos espacios bajos y planos que faciliten la entrada del mar, un agua marina con un alto grado de salinidad y unas condiciones climatológicas de temperaturas altas y pocas precipitaciones. Estas tres condiciones se dan entre otros sitios en la zona sur de Ibiza.
La sal de Ibiza siempre ha tenido mercado donde colocarse, los calificativos de "salero del mundo" y "l'illa de la sal" no eran en vano.

   

Plano de las salinas de ibiza

Se sabe del interes de los cartagineses y romanos por las salinas de Ibiza, los primeros abastecian el norte de africa de leña y sal procedente de Ibiza. Pero no fue hasta la conquista catalana que se disponen de mas datos sobre como se organizaba la explotación.
El año 1235 los conquistadores catalanes, se repartieron a partes iguales la produción y los beneficios de la sal, pero en el 1261 habian concedido ciertos privilegios a los pobladores de la isla y seis años despues los ibicencos recibieron el derecho de aprovechamiento total de la sal, reservandose los señores feudales la jurisdicción y dominio de los estanques.
La dependencia de la isla de las salinas era practicamente total y los ingresos por su comercio era fundamental para la universidad o municipio.

Al ganar la guerra de sucesión Felipe V, las salinas pasaron a ser propiedad de la corona, como castigo a los ibicencos, lo cual provoco un gran malestar e inquietud que desemboco en forma de conspiraciones antiborbonicas y proinglesas en el año 1716 y 1719. En el año 1871 se vendieron a una compañia privada, la cual con sus reformas, ampliación y mejoras dio a las salinas casi el aspecto actual.
Los primeros datos de producción se tienen a partir del siglo XVIII y hablande una media de 30.000 toneladas anuales, a lo largo del siglo XIX empezo con una produccion media de 30.000 Tm descendiendo hasta


Vista parcial de los estanques

las 7.500 Tm. desde la mitad de siglo en adelante recuperandose la producción a finales de siglo debido en gran parte a le privatización antes mencionada, recuperando la producción hasta llegar a las 35.000 toneladas anuales a finales de siglo y 90.000 a principios del siglo XX registrandose un máximo de 111.000 Tm. el año 1920, descendiendo nuevamente en la segunda mitad de este siglo a una media de 35.000 toneladas anuales.